{"id":434,"date":"2025-12-09T19:11:57","date_gmt":"2025-12-09T23:11:57","guid":{"rendered":"https:\/\/lilypenaranda.com\/?p=434"},"modified":"2025-12-09T19:32:38","modified_gmt":"2025-12-09T23:32:38","slug":"pragmatism-and-rationality-vs-the-ideologization-of-foreign-policy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lilypenaranda.com\/es\/pragmatism-and-rationality-vs-the-ideologization-of-foreign-policy\/","title":{"rendered":"El Pragmatismo y la racionalidad Vs. la ideologizaci\u00f3n de la pol\u00edtica exterior"},"content":{"rendered":"<p>La pregunta sobre la posibilidad de emplear el pragmatismo y la racionalidad por sobre la ideolog\u00eda en la determinaci\u00f3n de la pol\u00edtica exterior, lleva a una respuesta que no permanece igual en el tiempo. La teorizaci\u00f3n al respecto ha acompa\u00f1ado procesos hist\u00f3ricos, as\u00ed como a personajes y reg\u00edmenes pol\u00edticos que marcaron el rumbo de Estados y sociedades.<\/p>\n\n\n\n<p>Para aterrizar en la actualidad, la rama de las ciencias pol\u00edticas, espec\u00edficamente de las relaciones internacionales, ha desarrollado una disciplina llamada An\u00e1lisis de Pol\u00edtica Exterior, a trav\u00e9s de la cual los tomadores de decisiones en la arena internacional son analizados, pero tambi\u00e9n nutridos de mecanismos coherentes para determinar la pol\u00edtica exterior del Estado al que representan.<\/p>\n\n\n\n<p>Para comprender mejor de qu\u00e9 se trata, Valerie M. Hudson describe de la siguiente manera el aporte del An\u00e1lisis de Pol\u00edtica Exterior como disciplina cient\u00edfica:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>Examinando la historia, amplitud conceptual y tendencias recientes en el estudio de la pol\u00edtica exterior, queda claro que esta sub-rama provee, lo que tal vez sea, la mejor conexi\u00f3n conceptual a la base emp\u00edrica sobre la cual todas las teor\u00edas de Relaciones Internacionales se basan. El An\u00e1lisis de Pol\u00edtica Exterior se caracteriza por el enfoque en un actor en espec\u00edfico, bas\u00e1ndose en el argumento de que todo aquello que ocurre entre naciones se basa en tomadores de decisiones humanos actuando individual o grupalmente. El An\u00e1lisis de Pol\u00edtica Exterior ofrece significantes contribuciones a la rama de las relaciones internacionales en su perspectiva te\u00f3rica, sustancial y metodol\u00f3gica; y est\u00e1 situada en la intersecci\u00f3n entre todas las ciencias sociales y campos que abarcan la pol\u00edtica p\u00fablica, mientras tengan v\u00ednculo directo con las relaciones internacionales. Un renovado \u00e9nfasis en teor\u00edas espec\u00edficamente basadas en actores, permitir\u00e1 a la rama de las relaciones internacionales reclamar contundentemente la habilidad de manifestar la agencia humana, tomando en cuenta su constante cambio, creatividad, dependencia y significado . (Hudson 2005)<\/em>&nbsp;(Hudson 2005)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Para responder la pregunta sobre la posibilidad de emplear el pragmatismo y la racionalidad por sobre la ideolog\u00eda en la determinaci\u00f3n de la pol\u00edtica exterior, es necesario definir los conceptos que construyen el pragmatismo, la racionalidad y la ideolog\u00eda. Solo desglosando los tres conceptos se puede determinar si es posible desarrollar una pol\u00edtica exterior pragm\u00e1tica y racional y las condiciones que se requieren para lograrlo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La racionalidad en la generaci\u00f3n de pol\u00edtica exterior<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el entendido de que los generadores de pol\u00edtica exterior son individuos, la cognici\u00f3n juega un rol central para determinar la capacidad de generar pol\u00edtica exterior racional. Los llamados atajos cognitivos, pueden ser limitantes al procesar la informaci\u00f3n, como determin\u00f3 Alex L. George en su estudio titulado \u201cc\u00f3digo operativo\u201d en 1969, que defini\u00f3 los atajos cognitivos como el pilar de las teor\u00edas racionalistas y constructivistas que explican el proceso de toma de decisi\u00f3n de pol\u00edtica exterior (Levy 2003).<\/p>\n\n\n\n<p>Dentro del debate racionalista \u2013 constructivista sobre el concepto de racionalidad, la racionalidad se disputa entre la necesidad de satisfacer o maximizar la utilidad dados los intereses de determinado individuo (Rosati 2000; Carlsnaes 1992). Antes de identificar al individuo como actor central, se entend\u00eda al Estado, un ente abstracto, como el tomador de decisiones. Bajo este precepto, maximizar la utilidad implicaba tomar decisiones basadas en la tenencia de un cien por ciento de la informaci\u00f3n. Despu\u00e9s de comprender que las decisiones son tomadas por individuos y no por Estados o instituciones, los acad\u00e9micos se dieron cuenta de la imposibilidad de tomar decisiones con la informaci\u00f3n perfecta. El concepto de apuntar al resultado m\u00e1s satisfactorio se convirti\u00f3 en la forma racional de tomar decisiones, y la definici\u00f3n de satisfacci\u00f3n se constituy\u00f3 en un nuevo dilema en la teorizaci\u00f3n (Wight 2002).<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, al comprender al individuo como tomador de decisiones, las emociones juegan un rol importante, por lo que la racionalidad adquiere un nuevo significado. Geroges E. Marcus (2003) retrocede hasta Plat\u00f3n, pasa por Descartes, Kant, Hobbes, Hume, quienes de distintas maneras separan la emoci\u00f3n de la raz\u00f3n como si fuesen procesos antag\u00f3nicos. Marcus explica c\u00f3mo inicialmente los intereses y los sentimientos se conceb\u00edan como categor\u00edas distintas. La emoci\u00f3n se asociaba con la pasi\u00f3n, y el inter\u00e9s se asociaba a la racionalidad. La percepci\u00f3n actual del efecto de la emoci\u00f3n sobre la raz\u00f3n es que la emoci\u00f3n distorsionar\u00e1 la racionalidad. Sin embargo, la neurociencia descubri\u00f3 que a trav\u00e9s de la emoci\u00f3n se adquiere la capacidad de exteriorizar el comportamiento. Sin la capacidad de la emoci\u00f3n, los individuos no pueden exteriorizar el comportamiento recomendado por su razonamiento (Marcus 2003). Es imposible eliminar las emociones del comportamiento. Por lo tanto, sin emociones, una acci\u00f3n racional es imposible. De esta forma, la toma de decisiones racional se limita a la capacidad del individuo de canalizar sus emociones, su experiencia y su conocimiento (informaci\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ideolog\u00eda e ideologizaci\u00f3n de la pol\u00edtica exterior<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En l\u00edneas generales, las doctrinas son una selecci\u00f3n de creencias que determinan el actuar de los tomadores de decisiones. Las creencias puestas juntas en un marco organizado, se conocen como ideolog\u00edas (Goldstein &amp; Keohane). Las ideolog\u00edas son un conjunto de ideas que determinan las metas de los tomadores de decisiones y que justifican las decisiones y la pol\u00edtica exterior de los individuos al proveer justificaciones morales y \u00e9ticas para la acci\u00f3n y toma de decisiones (Ibid).<\/p>\n\n\n\n<p>El primer uso del t\u00e9rmino ideolog\u00eda se registra en el siglo XVIII. Kellner menciona que la ideolog\u00eda se usaba para describir de manera ontol\u00f3gica la naturaleza y la funci\u00f3n social de las ideas en b\u00fasqueda de proveer de fundamentos racionales al conocimiento humano. El concepto de ideolog\u00eda se desarroll\u00f3 a partir del ataque al poder feudal europeo como producto del movimiento revolucionario burgu\u00e9s (Kellner 1978).<\/p>\n\n\n\n<p>Para el siglo XIX, los valores de una ideolog\u00eda predicaban su car\u00e1cter moral (Scarbrough 1984). En la actualidad se concibe la ideolog\u00eda como el \u00fanico factor en el desarrollo de la pol\u00edtica exterior que contribuye a moldear el criterio de los tomadores de decisiones y su imagen de la vida pol\u00edtica. Andrew Heyworth explica que las ideas pol\u00edticas ayudan a forjar el sistema pol\u00edtico en su esencia (Heyworth 1998).<\/p>\n\n\n\n<p>Carlsnaes arguye que la pol\u00edtica exterior de un Estado es esencialmente una expresi\u00f3n de su ideolog\u00eda peculiar (Carlsnaes 1986). Este concepto es plausible si se entiende que los tomadores de decisiones y generadores de pol\u00edtica exterior interpretan y analizan la informaci\u00f3n de acuerdo a sus creencias y percepciones. En otras palabras, la ideolog\u00eda se constituye en un filtro a trav\u00e9s del cual se procesa informaci\u00f3n y se la clasifica en relaci\u00f3n a la imagen proyectada por la ideolog\u00eda del individuo, que puede traducirse en un lenguaje pol\u00edtico masivo y com\u00fan (Ibid). Al respecto Holsti identifica la ideolog\u00eda como mensajes y pautas del entorno externo a los que se les otorga significados o que son interpretados en el marco de las categor\u00edas, predicciones y definiciones provistas por las doctrinas que componen la ideolog\u00eda (Holsti 1995).<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, se debe tomar en cuenta que en muchos casos los tomadores de decisiones y generadores de pol\u00edtica exterior no se rigen por sus valores o ideolog\u00edas individuales, sino que se rigen por intereses espec\u00edficos o prioridades. Jervis arguye que los generadores de pol\u00edtica exterior tienden a alterar sus creencias originales y establecen nuevas creencias de manera que acumulan m\u00e1s justificativos para respaldar determinadas decisiones (Jervis 1976).<\/p>\n\n\n\n<p>Yendo a\u00fan m\u00e1s all\u00e1, hay quien arguye que las ideolog\u00edas no son m\u00e1s que una herramienta para disfrazar la naturaleza real detr\u00e1s del accionar pol\u00edtico de algunos individuos, que deliberadamente se camuflan detr\u00e1s del velo de la ideolog\u00eda pol\u00edtica para perseguir intereses de distinta \u00edndole (Morgenthau 1993). Esto muestra que seguir el hilo de la ideolog\u00eda, sea cual fuere, no lleva a identificar los motivos subyacentes que mueven a los tomadores de decisiones. Descubrir esa motivaci\u00f3n solo podr\u00eda lograrse mediante un an\u00e1lisis profundo y exhaustivo de los objetivos que persigue el individuo en cuesti\u00f3n (Ibid). Como consecuencia, se podr\u00eda arg\u00fcir que la persecuci\u00f3n del poder es lo que subyace a las ideolog\u00edas, y que el involucramiento en la carrera por el poder se torna moral y psicol\u00f3gicamente aceptable, tanto para los tomadores de decisiones como para la poblaci\u00f3n, si una ideolog\u00eda respalda este accionar. Heywood (1998) enfatiza que la ideolog\u00eda es una idea socialmente aceptada y usada para legitimar un sistema pol\u00edtico o r\u00e9gimen.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>La naci\u00f3n que se privase de ideolog\u00edas y de manera franca manifestasea que desea acumular poder, y a la vez, se opusiesa a aspiraci\u00f3n similar de otras naciones, se encontrar\u00eda en gran desventaja en la carrera por el poder . (Morgenthau 1993)<\/em>&nbsp;(Morgenthau 1993)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Esta perspectiva muestra que la ideolog\u00eda sirve para la acumulaci\u00f3n de poder y para anteponer intereses nacionales y no ideol\u00f3gicos en la mayor\u00eda de los casos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es por lo que los l\u00edderes de Estado, al conducir la pol\u00edtica exterior, deber\u00edan adoptar una postura orientada a la defensa y priorizaci\u00f3n de los intereses del Estado a pesar de los principios ideol\u00f3gicos y valores que promueva su Gobierno. Es en este punto donde se logra el pragmatismo. Los ejemplos de discursos ideol\u00f3gicos que no se aplican en la pol\u00edtica exterior son numerosos. Ir\u00e1n, con el relacionamiento con Rusia a pesar de no ser un Estado Isl\u00e1mico. Venezuela al venderle petr\u00f3leo a su enemigo declarado n\u00famero uno, los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica. La relaci\u00f3n de la Uni\u00f3n Europea con Turqu\u00eda al mantener relaciones comerciales por el suministro de gas y petr\u00f3leo a pesar de las diferencias ideol\u00f3gicas. Existen muchos ejemplos de l\u00edderes pol\u00edticos que lograron desarrollar una pol\u00edtica exterior pragm\u00e1tica a pesar del discurso ideol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El Pragmatismo y la Realpolitik<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El pragmatismo es definido por Henry Kissinger como un sistema burocr\u00e1tico de toma de decisiones, una respuesta a situaciones sin reaccionar emocionalmente ante ellas. Los problemas, bajo este entendido, se segmentan en elementos que se tratan por expertos y las recomendaciones se hacen de acuerdo a la tradici\u00f3n y a las costumbres del sistema burocr\u00e1tico (Kesseiri 2005).<\/p>\n\n\n\n<p>En pol\u00edtica exterior, el pragmatismo permite a los l\u00edderes de Estado lograr resultados sensibles y pr\u00e1cticos, evitando as\u00ed los tropiezos de la tozudez ideol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>El t\u00e9rmino \u201cRealpolitik\u201d se aplica como sin\u00f3nimo de \u201cpol\u00edtica del poder\u201d y se entiende como el abordaje realista a la pol\u00edtica exterior, que resuena en la ciencia pol\u00edtica desde Machiavelo, pasando por Otto von Bismarck hasta diplom\u00e1ticos y acad\u00e9micos de la post-guerra como George Kennan y Henry Kissinger. El t\u00e9rmino se registra por primera vez en el siglo XIX por el alem\u00e1n August Ludwig von Rauch, para quien el t\u00e9rmino \u201cRealpolitik\u201d hac\u00eda referencia no tanto a la filosof\u00eda como al mecanismo para superar las complicaciones de una Europa hostil y en constante conflicto gracias a las fuerzas del liberalismo y los nacionalismos que terminaron forjando el Estado Naci\u00f3n moderno.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La pol\u00edtica exterior admite la ideologizaci\u00f3n de la vida pol\u00edtica para justificarse, a la vez que prioriza y antepone los intereses del Estado en su ejecuci\u00f3n. Esto significa que el equilibrio entre la ideolog\u00eda y el pragmatismo es real y debe ser asumido como una prioridad de los tomadores de decisiones y l\u00edderes de Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>La racionalidad al tomar decisiones es relativa debido al involucramiento de factores como las emociones, la calidad de la informaci\u00f3n y la experiencia de quien toma las decisiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Es por lo tanto posible lograr un abordaje coherente y pragm\u00e1tico de la pol\u00edtica exterior y las relaciones internacionales, sin embargo, se debe saber equilibrar y conducir.<\/p>\n\n\n\n<p>Actualmente las corrientes te\u00f3ricas del \u201cfin de la ideolog\u00eda\u201d y de la no aceptaci\u00f3n de enmarcar la pol\u00edtica exterior en alguna ideolog\u00eda, son las que marcan el debate en torno a la pregunta sobre la posibilidad de emplear el pragmatismo y la racionalidad por sobre la ideolog\u00eda en la determinaci\u00f3n de la pol\u00edtica exterior.<\/p>\n\n\n\n<p>En el primer caso, el \u201cfin de la ideolog\u00eda\u201d se conceptualiza en torno a los pa\u00edses desarrollados, en los cuales las ideolog\u00edas pasaron un segundo nivel para priorizar pol\u00edticas pragm\u00e1ticas, sin la necesidad de camuflar o justificar las decisiones pol\u00edticas con ideolog\u00edas. Es m\u00e1s, partidos de izquierda y derecha coinciden en temas como la necesidad de estrechar la brecha de desigualdad econ\u00f3mica y social o la necesidad de proteger el medioambiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo son los que a\u00fan se mantienen ideologizados en su pol\u00edtica exterior y tambi\u00e9n dom\u00e9stica, porque se arguye que a\u00fan no alcanzaron la madurez para poder pragmatizar su pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, est\u00e1 el argumento de que en ning\u00fan estado del mundo es necesario mantener una ideolog\u00eda para justificar las decisiones de pol\u00edtica exterior. La modernidad y el avance tecnol\u00f3gico proveen las condiciones para informar a la poblaci\u00f3n, as\u00ed como a los l\u00edderes pol\u00edticos sobre la necesidad de abordar la pol\u00edtica exterior de forma pragm\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Al generar e implementar pol\u00edtica exterior desde un pa\u00eds en v\u00edas de desarrollo como Bolivia se destaca la falta de estructuras institucionales adecuadas para la formulaci\u00f3n de pol\u00edtica exterior, por lo que la ideologizaci\u00f3n f\u00e1cilmente opaca el pragmatismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>References<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hudson, V. M. (2005), Foreign Policy Analysis: Actor-Specific Theory and the Ground of International Relations. Foreign Policy Analysis, 1: 1\u201330.<\/p>\n\n\n\n<p>Levy, Jack S. (2003) <em>Political Psychology and Foreign Policy. <\/em>In Sears, D., Huddy, Leonie, &amp; Jervis, Robert. (Ed.) (2003)&nbsp;<em>Oxford handbook of political psychology<\/em> (pp. 253 \u2013 284). Oxford ; New York: Oxford University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Rosati, J. (2000). The Power of Human Cognition in the Study of World Politics.&nbsp;<em>International Studies Review,<\/em>&nbsp;<em>2<\/em>(3), 45-75.<\/p>\n\n\n\n<p>Carlsnaes, W. (1992). The Agency-Structure Problem in Foreign Policy Analysis.&nbsp;<em>International Studies Quarterly,<\/em>&nbsp;<em>36<\/em>(3), 245-270.<\/p>\n\n\n\n<p>Walter Carlsnaes, Ideology and Foreign Policy: Problems of Comparative Conceptualization<\/p>\n\n\n\n<p>(Oxford: Basil Blackwell, 1986), 138.<\/p>\n\n\n\n<p>White, C., (2002) <em>Philosophy of Social Science and International Relations. <\/em>In Carlsnaes, W., Risse-Kappen, Thomas, &amp; Simmons, Beth A. (Ed.) (2002).&nbsp;<em>Handbook of international relations (pp 23-51)<\/em>. London, Thousand Oaks, Calif.: SAGE Publications.<\/p>\n\n\n\n<p>Marcus, G. E., (2003) <em>The Psychology of Emotion and Politics. <\/em>In Sears, D., Huddy, Leonie, &amp; Jervis, Robert. (Ed.) (2003)&nbsp;<em>Oxford handbook of political psychology<\/em> (pp. 182-221). Oxford ; New York: Oxford University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Judith Goldstein and Robert O. Keohane, &#8220;Ideas and Foreign Policy: An Analytical<\/p>\n\n\n\n<p>Framework,&#8221; in Judith Goldstein and Robert O. Keohane (eds.), Ideas and Foreign Policy:<\/p>\n\n\n\n<p>Beliefs, Institutions, and Political Change (Ithaca, London: Cornell University Press, 1993), 16.<\/p>\n\n\n\n<p>D Kellner, &#8220;Ideology, Marxism and Advanced Capitalism,&#8221; Social Review 8, (1978), 39.<\/p>\n\n\n\n<p>Elinor Scarbrough, Political Ideology and Voting: An Exploratory Study (Oxford: Clarendon<\/p>\n\n\n\n<p>Press, 1984), 28.<\/p>\n\n\n\n<p>Andrew Heywood, Political Ideologies: An Introduction, Second Edition (London: Macmillan<\/p>\n\n\n\n<p>Press, 1998),4.<\/p>\n\n\n\n<p>Karl J Holsti, International Politics: A Framework for Analysis, Seventh Edition (: Prentice\u00ad<\/p>\n\n\n\n<p>Hall International, 1995), 271.<\/p>\n\n\n\n<p>Robert Jervis, Perception and Misperception in International Politics (Princeton, New Jersey:<\/p>\n\n\n\n<p>Princeton University Press, 1976), 137.<\/p>\n\n\n\n<p>Hans J. Morgenthau, Politics among Nations: The Struggle for Power and Peace, Brief<\/p>\n\n\n\n<p>Edition (New York: McGraw-Hill, 1993), 126.<\/p>\n\n\n\n<p>Bew, J. (2016).&nbsp;<em>Realpolitik: A history<\/em>. Oxford: Oxford University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Kesseiri, Radia (2005) Ideologised foreign policy and the pragmatic rationale : the case of Algeria under Houari Boumedienne, 1965-1978 \/<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>The question regarding the possibility of prioritizing pragmatism and rationality over ideology in determining foreign policy yields an answer that does not remain constant over time. Theorizing on this subject has accompanied historical processes, as well as political figures and regimes that have shaped the course of States and societies. 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